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  Selección de textos (críticos, periodistas...)

www.Art11.com
Septiembre de 2004

  "La recomendación de la semana: Traits en Ligne de Stéphane Guiran
Del 15 de julio al 15 de noviembre de 2004, el escultor Stéphane Guiran expone una serie de fotografías sobre los croquis y las maquetas de las esculturas realizadas en 2004. Esta exposición se presenta en Internet. El artista aprovecha esta ocasión para compartir una mirada hacia el trabajo previo a su obra, hacia las etapas de búsqueda que preceden la realización de una escultura.
El visitante entra en una sala de exposiciones imaginaria y sigue un recorrido (interactivo) a lo largo de 4 salas que presentan cada una de las etapas del trabajo de creación. A continuación, puede entrar en la galería y encargar las fotos realizadas por el artista para esta exposición."

www.artmaniaque.com
Septiembre de 2004

 

 

 

El escultor Stéphane Guiran tuvo un primer semestre de 2004 productivo. Sus cuadernos de croquis siempre cerca de él, uno cerca de la cama, uno en la cocina, por si una idea viniera hacia él. Deja bailar sobre sus hojas líneas, lapizadas, sombras. Y luego viene la primera maqueta antes que la propia escultura.
Después de una exposición en abril de 2004, decide crear una exposición original en su página web. El artista nos concede una entrevista para hablar de sus obras...

> Entrevista entera (en francés)

Ilénéa Cornéa
Crítica de arte
Texto escrito para la exposición
"Fers en l'air"
Junio de 2004
 

Stéphane Guiran es un poeta herrero que hace sus vocalizaciones en el espacio. Su actitud es sincera como cualquier actitud realmente artística. Su pensamiento, ingenuo, un poco místico. Místico como el de un Mondrian, o de un Brancusi para el que la materia debe transformarse en milagro. Su arte es del orden de lo íntimo. Su mundo está hecho de palabras que designan las cosas haciéndolas acceder de esta forma a realidades secretas, y luego de materia bruta transfigurada en forma abstracta.

> leer la crítica

 

Isabelle Scheibli
Escritora, periodista
Texto escrito para la exposición
"Fers en l'air"
Junio de 2004

 

 

 

Tome un buen kilo de talento, media libra de ligereza, 100 gramos de humor, lo mismo de poesía y de ganas de vivir, y con esto tenéis a Stéphane Guiran y sus esculturas de colores oxidados que se enrollan y luego toman vuelo. He aquí un joven autodidacta, procedente del mundo de la empresa, que ha descubierto el trabajo del metal en el 2001. En tres años, se ha convertido en un artista con un dominio sorprendente del material y seguridad en su inspiración.
Guiran ha elegido un sitio completamente nuevo en Eygalières, La Galerie, para presentar una decena de piezas. Ha puesto el ojo sobre la chapa de hierro. La recorta en largas bandas que curva y solda para crear volutas que se enlazan, se anudan y se denudan y luego se lanzan hacia arriba. "Parto de una materia que es pesada e intento transmitir la idea de que dentro hay aire. Podemos hacer lo ligero con lo pesado. Es la unión de la materia con el espíritu que me interesa", dice. Las obras de Guiran parecen vaciadas como bronces densos y pesados, y sin embargo destilan un entusiasmo, una ligereza incomprensibles. Describen líneas volteadores y ágiles en el espacio como tantas caligrafías. El juego de manos que consiste en realizar piezas vacías "llenas de aire" les da una fluidez, una vivacidad y una alegría inesperadas. Adiós a la gravidez severa de las esculturas en hierro colado. Se establece un amable diálogo entre el aire y el hierro. Al estilo de la chansonnette, claro está. "Aire, te designo mi sutil aliado", dice el hierro. "Hierro estimado, eres libre de unirte a mí, pero para bailar conmigo...", responde el aire. Porque Guiran pone palabras a sus esculturas, palabras dulces y ligeras. Nos tararea su actitud y, con pequeñas frases, canturrea sus dudas y se pregunta "cómo cargar de paz un objeto concebido a lapizadas y nacido a martillazos". Y luego, están las fotos, los detalles ampliados de sus piezas donde sentimos la materia, la pátina del metal, más aún que en la realidad. La mirada del artista sobre sus obras se vuelve luego sensual y carnal.
Stéphane Guiran posee un verdadero talento que se desarrolla a gran velocidad. Destacó en la Bienal de Florencia en 2003, y no debe sorprendernos. Ha previsto ir a pasar un año a Barcelona, "la Meca del Arte Contemporáneo". Tiene ganas de continuar, y de seguir haciendo reír el hierro.